¿Sos de los que pelean con sus tipografías porque no saben aplicarlas correctamente?

Dejame decirte que la tipografía no es un elemento cualquiera en nuestra comunicación. Al contrario, es super importante porque trasmite mucho más de lo que crees, aunque no te des cuenta.

Cada estilo de tipografía es capaz de evocar distintas sensaciones y con esto, nos permite conectar a muchos niveles diferentes con nuestro público. Por eso, la elección tipográfica suele traer bastante confusión. Acá te muestro los errores más comunes que veo día a día.

1 – Ignorar la personalidad de la tipografía y del propio diseño

El error más común se da cuando elegimos una tipografía al azar sin ser conscientes de las sensaciones que trasmite. Esto podría ser un gran problema si la tipografía que elegimos no condice con nuestro mensaje a comunicar.  Por eso, debemos tener en cuenta que las tipografías no son solo textos, si no que también son elementos visuales.

Por ejemplo, si somos profesores de yoga, nunca podríamos utilizar una tipografía como la Rye que su estilo nos remite inmediatamente a una película de cowboys en el lejano Oeste.

Para esto, es importante conocer que sensaciones genera la fuente que vamos a utilizar. Investiguemos sobre sus características, para qué fue creada y ahí podremos evaluar mejor si nos será útil o no.

2 – No preocuparnos por la interlinea y la interletra

Interlinea es el espacio en blanco que se genera entre cada reglón de nuestro párrafo. Mientras que interletra es el espacio que hay entre cada caracter de una palabra.

Controlar estos dos aspectos puede hacer la diferencia entre un texto aburrido y sin formato, y uno que genere una sensación de lectura mucho más agradable.

Si queremos generar una sensación de relax y que el texto fluya con facilidad, siempre es recomendable modificar el estandar y aumentar la interlinea de nuestro texto. Lo mismo sucede con la interletra, podemos aumentarla o reducirla. Solo que en este caso, si nos excedemos y ampliamos demasiado la interletra podemos hacer que los caracteres estén tan separados entre sí que dificulte la lectura. Por eso, hay que manejarlo a conciencia y con cuidado.

Ejemplo de interlinea e interletra tipográfica

Si querés jugar con la interletra de las palabras, existe un juego muy entretenido que te ayuda a entrar el ojo en estas cuestiones. Se trata de KernType 

3 – No generar contrastes

Otro problema que suelo ver muy seguido son los textos aburridos y densos. Si nosotros estamos tratando de llamar la atención de nuestro público objetivo que vive apurado todos los días de su vida, no nos podemos dar el lujo de tener textos aburridos.

Y uno de los errores que produce eso, es tener textos sin contraste. Es decir, que tanto el párrafo como el título tengan casi el mismo tamaño o no utilizar las negritas y cursivas a nuestro favor.

Aplicar variables en el texto nos ayuda a que la lectura sea más agradable.

No solo eso, si no que tenemos que tener en cuenta que nadie lee nuestros textos completos.(Disculpame si te ofendo, pero es la realidad.) Muy pocos de seguidores se sientan a leer la nota completa. La mayoría de la gente, lo que hace es escanear el texto por arriba y buscar palabras claves para saber más o menos de qué va. Si en ese escaneo, encontró cosas interesantes, entonces ahí sí se tomará el tiempo para leer la nota en su totalidad.

Entonces, teniendo en cuenta esto, debemos explotar el recurso de las variables para llamar la atención durante el escaneo. La mejor manera, es resaltando con color o con las negritas, frases o palabras claves que queremos que nuestro publico reconozca fácilmente.

4 – Aplicar la misma tipografía en párrafos que en textos.

Relacionado con el punto anterior. Otra error que suelo ver, es que muchos aplican la misma tipografía en títulos y en párrafos. Esto contribuye a que nuestros textos se vuelvan monótonos y aburridos.

La clave está en cambiar de familia tipográfica. Es decir, si mi párrafo utiliza una tipografica sans serif (que no tiene serifas, las patitas en las terminaciones de cada letra), mi título debería ser con serif (que sí tiene las terminaciones en cada letra).

Un ejemplo es este mismo blog. Si mirás con detalle, la fuente de los títulos es serif y la de los párrafos no. Eso ayuda a que se genere un corte visual en la fluidez del texto. La diferencia de tipografía obliga al lector a darse cuenta que se está generando un cambio, abre un nuevo subtitulo y con eso, un nuevo tema. Lo fuerza a prestar atención otra vez.

De esta manera, logramos mantener pendiente a nuestro lector de manera más sencilla, solo con un cambio tipográfico que genere contraste.

5 – Controlar los tamaños

También podemos llegar a tener problemas con los tamaños, de manera tal que se haga molesto para la vista si es muy grande o ilegible si es muy pequeño.

Cada tipografía tiene su propia caja de “x”. Esto se refiere a la altura vertical que tiene esa fuente en particular. Algunas tipos son más altas que otras y de eso dependerá la cantidad de puntos que le vayamos a poner en nuestros diseños. Lo importante es mantener un buen tamaño en los cuerpos de los párrafos, para que no sea incómodo leerlo de corrido.

Para esto, debemos tener en cuenta que según el formato donde lo vayamos a aplicar, el tamaño debe variar. Por ejemplo, un texto con tamaño de 10pt, se lee perfectamente para libros impresos o folletos. Mientras que si tuviéramos que hacer una gigantografía, es más que seguro que ese tamaño debe aumentar considerablemente.

¿Te suenan estos errores?

Estos fueron algunos de los errores más comunes que veo a diario en los diseños de los emprendedores. Probablemente te suenen. Si es así, te invito a ver un webinar que dí hace un par de semanas. Ahí vas a poder aprender a mejorar tu uso tipográfico para conectar mejor con tu cliente ideal.

¿Qué decís? ¿Te sumás? Para verlo solo te tenés que registrar, y enseguida te enviaré el link del video a tu correo.

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Es un pequeño taller pero lleno de contenido. Así que, mi consejo… ¡No te lo pierdas!